Constantinopia

No sé si por sentirnos ajenos a la propia realidad a la que pertenecemos o por que no nos gusta lo que nos rodea, tendemos a hablar de ella en tercera persona, como si no fuese con nosotros.

Un ejemplo de dicha disociación puede ser cuando hablamos de la pasividad de Rajoy, ante problemas, se encierra en un salón para fumar un puro y ver partidos de fútbol. Luego se topa con el mundo real cuando ve a un nuevo diputado con rastas y la bofetada frente a esa sociedad es tal que vuelve a esa inopia ya que no puede creer que su mundo esté cambiando.

Si nos paramos a pensar por un momento, nuestro concepto del tiempo debería replantearse, en un aspecto, por poner sólo un ejemplo sobre el pasado y el futuro. Nuestro cerebro tiene un tiempo de respuesta tal que en realidad podemos pensar en qué hacer en un futuro inmediato y pasamos directamente al pasado inmediato. En pocas palabras, estamos ciegos en el presente y sólo podemos aplicar en un presente ciego la gestión de las consecuencias de ese pasado.

Esto puede ser aplicado a todo lo que nos rodea, no es más que otra expresión de la naturaleza. La mayoría no dedica un ápice de su tiempo a leer las condiciones de contratos por el uso de redes sociales privativas, abrir cuentas en bancos o leer los programas de esos partidos a los que votamos. Otra cosa es que entendamos lo que leemos.

Como decía, se puede aplicar en todos los aspectos, por ejemplo se puede transpolar al funcionamiento de los partidos políticos convencionales o sindicatos. La cúpula acuerda, negocia, pacta algo y luego ese algo se pasa a una consulta para que sea refrendado. Esa mayoría no posee todos los datos, incluso puede que no sepa qué es lo que vota pero debe confiar en sus dirigentes o se aplica la disciplina de partido y como se suele decir, el que se mueva no sale en la foto.

Así llegamos a la situación que tenemos en Europa. La cúpula del parlamento europeo, sólo la cúpula, estaba negociando a puerta cerrada lo que antes era el TTIP y ahora se ve ampliado y denominado TISA.

El Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (conocido por el acrónimo en inglés TTIP), pretende ser un tratado entre Estados Unidos y la Unión Europea para el libre comercio entre ambas potencias, eso sí, un elevado porcentaje del comercio estadounidense permanecería protegido por sus leyes pero por parte europea no. Esto no es lo único, productos que no están permitidos en Europa por su probada peligrosidad y que están permitidos en Estados Unidos podría venir sin control. Sólo con eso deberían saltar la alarmas sanitarias sobre alimentación. Limita los derechos de representación colectiva de los trabajadores. Privatización de servicios públicos. Riesgo de rebaja salarial. El acuerdo va en bloque y se aprobaría o no sin posible modificación en parte. Esto sólo son algunos de los puntos.

Aunque pienso que realmente nos hemos enterado poco y mal de este intento de acuerdo, cortina de humo, para ocultar el verdadero intento de tratado y más peligroso llamado TISA. Se trata de un tratado que se está negociando, ya entre 28 países y pretende ir más allá que el TTIP ya que es a escala global de servicios. Toda información es secreta para los parlamentarios europeos y como representantes nuestros, se nos oculta al pueblo todo aquello que nos va a afectar. Es más, si se llegara a un acuerdo no sabríamos nada del acuerdo que estaría en vigor hasta cinco años después. Sólo sabemos algo por filtraciones de wikileaks.

La información sobre el tratado no la poseen lo que les obligaría a votar a ciegas. Vamos sería como estar en el presente nuestro en el que estamos a ciegas y nuestro cerebro europeo no se enteraría de los resultados, de lo acordado, de las consecuencias hasta cinco años después, ya en el pasado.

Así que hasta ese momento seguiremos como Mariano Rajoy, metiendo la cabeza un un agujero dejando correr los problemas, como si eso los solucionara. Algo así es lo que sucedió con la caída del Imperio Romano de Oriente. Dicen que mientras ellos discutían sobre el sexo de los ángeles, caía la capital Constantinopla.

En una constante inopia están muchos durante toda la vida. Vida que es arrebatada por invasores. Así muchos nunca saben de dónde vienen las tortas. Si reaccionas lo haces contra los que te intentan avisar o ayudar. Algo que veo cada día es que el invasor te desinforma sólo si notas que sales de tu estado de tranquilidad. En ese momento, en el que recibes una bofetada, el agresor te indica que ha sido tu vecino de la izquierda y curiosamente no te planteas que si es así ¿por qué no tienes la parte izquierda colorada y sí la derecha?

 

 

 

Anuncios

Acerca de hermesgabriel

Me interesa casi todo. No me gustan las clasificaciones ya que reducen las posibilidades de conocerme. No es por mi, es por ti. ;-) La ignorancia produce risa o desprecio, razón por la cual animo a todo el mundo a buscar el significado de cada término, adjetivo o etiqueta empleada para calificar a alguien. Decir que "para mi esa palabra significa" simplemente es un absurdo si no nada más que lo apoye que la ignorancia.
Esta entrada fue publicada en Blog, Política y economía y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s