En la tierra como en el cielo

En ocasiones veo que el mundo va a otro ritmo, a otra frecuencia. Mientras tu preocupación es hacer las cosas bien respecto a lo que hiciste antes, parece que mi entorno se empeña en buscar enfrentamientos unos contra otros. Es continuo ver el empeño de muchos por sacarle los jurdeles a los otros, cuando no los mismos ojos.

Puedes llevarte horas hablando con alguien y hasta parecer que la sensatez se ha instalado en la conversación. Cuando terminas la conversación te acuerdas de Catón el viejo:

220px-marco_porcio_caton_major
Carthago delenda est

Con el tiempo vuelves a ese empeño de ver si eres tu el equivocado o si se pueden limar asperezas. Parece que todo va viento en popa, con la conversación, pero terminas dándote cuenta que todo lo que hagas es para nada. Todo es resumido a la simpleza más absoluta. Si ayudas, porque crees que es la mejor forma de dar ejemplo, te dicen que has ayudado porque has querido y no te deben nada. Si se comportan de forma incívica te recuerdan que tu, hace muchos años comiste pipas y varias cáscaras no entraron en la bolsa que usabas para tirarlas. Si han decidido trabajar sin cotizar es para que no se lo lleven los ladrones que gobiernan y como ejemplo ya tenemos el resultado del juicio a una miembro de la casa real, del reino de España. Con lo que vuelves a recordar a Catón el viejo:

 

Ceterum censeo Carthaginem esse delendam

Qué sí, qué sí, que lo que tu digas pero… ¡y tú con esas gafas feas! Pues eso es lo que hay. Da igual que hables, de lo que hables que al final todo termina con lo mismo. Que si eres y haces esto, yo lo hago peor. Que si tu haces el bien es porque tu lo necesitas para sentirte bien y no se te debe agradecer nada. Que si hay gente que va de voluntaria para que no se ahoguen inmigrantes en el Meditarraneo, es porque siente esa necesidad. Que si hay gente que cruza el Mediterraneo es por necesidad. Todo se resume a necesidad e interés por lo que nada debe agradecerse, ni ayuda prestar, ni asilo que dar.

Esta es mi conclusión tras meses de conversaciones con algunos conocidos. Al final Catón va a tener razón, como él no tenía intereses en Cartago pues pedía ser destruida. Los otros tenían intereses allí y se resistían. Como los de arriba tienen intereses económicos en Arabia Saudí o Venezuela pues no pasa nada que en uno no se respeten los derechos humanos y en el otro haya que defender a un terrorista golpista.

Si aquí se sale la casa real con la suya, ¡no van aquí, a pie de calle, a salirse con la suya y no pagar el iva, pasar de trabajar en A y ser honrados, honrados de la B!

Ahora soy yo el que piensa que aún así Cartago no debe ser destruida y que hay que seguir trabajando como una hormiga, dando ejemplo tanto en la tierra como en el cielo. Ya decía alguien eso de que el movimiento se demuestra andando.

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Acerca de hermesgabriel

Me interesa casi todo. No me gustan las clasificaciones ya que reducen las posibilidades de conocerme. No es por mi, es por ti. ;-) La ignorancia produce risa o desprecio, razón por la cual animo a todo el mundo a buscar el significado de cada término, adjetivo o etiqueta empleada para calificar a alguien. Decir que "para mi esa palabra significa" simplemente es un absurdo si no nada más que lo apoye que la ignorancia.
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Una respuesta a En la tierra como en el cielo

  1. Anónimo dijo:

    “Las excusas son como el culo, todo el mundo tiene uno” , entre otros lo dijo Serpico.

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