Diccionarios

El diccionario de la real academia de la lengua no es el único libro que reúne las palabras de la legua española. Existen más aunque para muchos esto nos es desconocido. Además de estos libros reglados hay otros, los diccionarios personales qudiccionarioe son más “exactos” para cada uno. Estos diccionarios atienden a nuestras experiencias y son más extensos. Cada palabra ya no sólo tendrá un único significado o múltiples, de ser polisémica. No, para nada, la palabra, cada palabra, dependerá de a quién va dirigido en cada momento. Probablemente nada tenga que ver con el verdadero significado de esa palabra, con el que viene definido en las diccionarios de la lengua.

Con lo que la complejidad es tal que puede llevar a confusión a la misma persona, cuanto mayores complejos, contradicciones y prejuicios tenga. Cada palabra tendrá un género, un número, destino, entonación y ánimo. Un sinfín de conocimientos adquiridos por experiencias propias e impropias.
Si el día a día, para nosotros es más o menos cómodo y aún así estos diccionarios son tremendamente complejos, ¿cómo serán los diccionarios de personas que viven en situaciones complejas? No sé si sus diccionarios será más complicados o más sencillos. La sencillez en estos diccionarios puede que radique en los problemas. Puede que cuanto más compleja sea la situación personal, más sencilla (que no simple) sea ese diccionario. Si para un niño que lleva siendo educado, por el autodenominado Estado Islámico, con su extraordinario lavado de cabeza, debe ser terrorífico. Si el crío tenía seis años cuando su cerebro fue capturado ahora tendrá nueve y puede que haya participado en esos terribles vídeos en los que se matan a personas como si en un juego se encontrara. Su diccionario debe ser simple, me parece.

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¿Pero cómo será el diccionario de los niños que vivieron atemorizados en la dictadura de Sadam, guerras contra Irán, posterior invasión de los “libertadores” y progresivo deterioro de su situación? Luego captados por terroristas por su miedo a ser asesinados. ¿Qué pensarán aquellas personas que luchan contra estos bárbaros pensando en la creación de un Estado propio? Se me antoja tan complejo que puede que cuanto más complejo sea, más sencillo debe ser el diccionario pero no por eso más verdadero. Para ellos la llamada estabilidad es ver asesinatos, muerte, miedo, cambio. Si lo estable es el cambio, puede que vean como normal que la paz sea guerra, la vida sea muerte y el amigo sea enemigo. Creo que sólo con hecho se puede mostrar que se desea cambiar pero los hechos es que se mandan más armas.

¿Sus diccionarios entienden esa manía que tienen los países extranjeros de intervenir en sus territorios prometiendo libertad y democracia para luego dejarlos con una mano delante y otra detrás?

Nuestros diccionario están con justificaciones propias y acusaciones a terceros más que con una intención de lograr una comunicación efectiva entre individuos, no creo que sea muy distinta de las de aquellos habitantes que sufren por culpa de los gobiernos elegidos por las élites. Ese interés de querer ser, o al menos parecer, más listo que el vecino nos hace soltar palabras que son dardos envenenados, adornados de miradas desafiantes, despectivas, prepotentes y tonos de sorna. Eso sí, ese mismo comentario que “va sin maldad” no se la aceptamos a nadie cuando va dirigida a nosotros.

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Me parece que debería ser hora de ir borrando la gran cantidad de connotaciones y reducirnos, al máximo posible, en las denotaciones. Buscar en el diccionario académico buscando el origen término, a la lengua madre. Se da el caso que una palabra, por confusión, para una persona puede significar justo lo contrario de su verdadero significado.

La guerra no es paz. La seguridad no está reñida con la libertad. La hambruna no es abundancia. Si eres libre no tiene sentido escuchar a un miserable imponiéndote una guerra por tu seguridad, donde sólo las grandes compañías tienen intereses económicos. Dónde un grupo de ricos juegan con el precio de la comida para enriquecerse, matando de hambre a millones de personas.

Quién siembra viento, recoge tempestades.

Ya sabemos que las palabras se las lleva el viento, las palabras mal intencionadas pueden matar y cuando vuelven a modo de tempestades traen guerra. El efecto búmeran de nuestras palabras que provocaron acciones nos puede traer resultados nada deseados.

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Acerca de hermesgabriel

Me interesa casi todo. No me gustan las clasificaciones ya que reducen las posibilidades de conocerme. No es por mi, es por ti. ;-) La ignorancia produce risa o desprecio, razón por la cual animo a todo el mundo a buscar el significado de cada término, adjetivo o etiqueta empleada para calificar a alguien. Decir que "para mi esa palabra significa" simplemente es un absurdo si no nada más que lo apoye que la ignorancia.
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3 respuestas a Diccionarios

  1. Me gusta, compi :).

    El único momento en el que tiro del diccionario “común” elaborado desde determinadas estancias de poder (es decir, el DLE de la RAE) es para poder centrar un debate, sobre todo, si no tienes a la persona delante. Para cualquier charla tenemos que partir de un concepto, y hay que ver si estamos o no de acuerdo con él, pero habrá que partir de uno o será imposible saber de qué estamos hablando cada una de las partes.

    Le gusta a 1 persona

    • Me pasó muchas veces, pero recuerdo que en una ocasión, en Cuenca parecía una conversación de besugos. Hablamos con las mismas palabras pero el decía una cosa y yo otra. Cuando hizo referencia a algo que no me cuadraba, comencé a preguntar por cada palabra que había usado y me di cuenta que ambos hablábamos temas distintos con frases similares. Y eso que hablamos castellano (español o como quieras llamarlo) y estamos dentro de la península. Imagina con personas que han vivido toda su vida mamando de la guerra, con otra cultura y religión.

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    • Me pasó muchas veces, pero recuerdo que en una ocasión, en Cuenca parecía una conversación de besugos. Hablamos con las mismas palabras pero el decía una cosa y yo otra. Cuando hizo referencia a algo que no me cuadraba, comencé a preguntar por cada palabra que había usado y me di cuenta que ambos hablábamos temas distintos con frases similares. Y eso que hablamos castellano (español o como quieras llamarlo) y estamos dentro de la península. Imagina con personas que han vivido toda su vida mamando de la guerra, con otra cultura y religión.

      Muchas gracias por comentar. Un abrazo.

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